Pluralismo y mito_7/7

5. Los mitos en la sociedad plural

El diagnóstico que estamos haciendo de la sociedad occidental contemporánea no parece que nos vaya a permitir ser demasiado optimistas en cuanto a las posibilidades de abastecer -por seguir con la metáfora con la que hemos comenzado- reservas de sentido entre las diferentes comunidades de vida que se ven obligadas a compartir espacios geográficos y sociales.

No obstante, en lugar de buscar las soluciones “fuera”, propongo una opción que reconozco arriesgada: dirigir la mirada hacia el epicentro de la vida moderna, hacia lo que seguramente más la caracteriza, el consumo. El consumo está tomando el lugar vertebrador a la producción industrial en las sociedades contemporáneas y acompaña de forma inseparable al proceso de globalización. La propuesta que hago es fijarnos en si la globalización de la economía y la extensión de los estilos de vida ligados al consumo y a la economía capitalista no están -o han estado- haciendo surgir y esparciendo los (nuevos) mitos del mundo actual. Sin valorar la bondad de esta situación, no hay duda de que el cine, la televisión y, principalmente, todo el mundo de la publicidad que envuelve, están haciendo mucho por la globalización cultural, que es mucho más difícil que la económica . A través del consumo y la publicidad se pueden proporcionar nuevos mitos y nuevas formas de integración cultural.

Continua llegint

Pluralismo y mito_6/7

4. La dificultat del dialogo y del pacto social (continuación)

(…)

Ya he dicho (y sigo parafraseando a Bauman) que esta situación es incómoda, tanto para el ciudadano normal como para el que quiere o debe gobernar (que no quiere decir, recordémoslo, tener el poder de tomar decisiones) y ha de dirigir el supuesto “super-Jumbo” hacia una buena vida que pueda satisfacer a todos, o al menos al mayor número posible. Seguro que no es nada fácil establecer el orden de prioridades “mayoritarias”. Parece ser que frente a las presiones antes aludidas, los gobernantes optan por la estrategia, ante la falta de alternativas, de ponerse en manos del mercado (sin capacidad, como había sido su objetivo de origen, por regularlo) o, en el mejor de los casos, intentan encontrar soluciones “nacionales”.

Los individuos, por su parte, no dejan de sufrir las presiones y escuchar los mensajes “tranquilizadores” que, en nombre de la libertad, les piden que “se busquen la vida”.

Continua llegint

Pluralismo y mito_5/7

  1. La dificultad del diálogo

La situación social que hasta ahora hemos ido describiendo la podemos calificar de “pluralismo atómico” -si se me permite la expresión. Se trata de una situación donde casi cada individuo puede tener un conocimiento particular del mundo, unas formas singulares de vivir, unos valores y unas creencias hechas a su medida o un proyecto de vida escogido a la carta. La posibilidad, sin embargo, no termina nunca de ser socialmente uniforme. En las sociedades contemporáneas, no sólo encontramos un amplio abanico de comunidades -bien diferentes- con sus propios mitos (sistemas de conocimiento y de valores con sus sistemas de legitimación y comunicación), sino que los mismos individuos (proceso de individualización) han sufrido, dentro de sus comunidades de vida, un proceso de pluralización.

Continua llegint

Pluralismo y mito_4/7

3. Consecuencias de la modernidad: pluralismo y crisis de sentido

Una tesis bastante extendida es la crisis de sentido entendida como un resultado del pluralismo contemporáneo que a su vez es consecuencia de los efectos de la modernidad en la conciencia. En la interpretación que estamos haciendo, la crisis de sentido es paralela a una crisis del mito, no de lo mítico, sino del contenido mítico de algunos mundos de sentido.

Entenderé por sentido -seguiré de cerca en este apartado a P. Berger y Th. Luckman (1997) – una forma compleja de conciencia, la conciencia de que existe una relación entre varias experiencias. El sentido no es algo que se da independientemente y que actúa como motivación de la acción humana. La manera en cómo se genera el sentido (subjetivo) en la conciencia del individuo implica la acción social. Tipificaciones, clasificaciones, patrones de experiencia y esquemas de acción son elementos del patrimonio subjetivo de conocimiento que en buena medida provienen de los patrimonios sociales de conocimiento. Sin embargo, el sentido de una experiencia o acto surge siempre en alguna parte, en algún momento como acción consciente de un individuo para resolver un problema en relación con un entorno natural y social (B y L, 1997: 35). Ahora bien, como la mayoría de problemas a los que se enfrenta un individuo son los mismos problemas que surgen en la vida de otras personas, las soluciones son intersubjetivamente relevantes. Lenguaje e instituciones son los “depósito de sentido” (social y socialmente adquirido) para liberar al individuo “de la pesada carga de solucionar los problemas de la experiencia y el acto que afloran, como por primera vez, en situaciones particulares “(B y L, 1997: 40). No debe pasar por alto que producción, legitimación y comunicación de sentido están socialmente distribuidas, es decir, no son uniformes e implican relaciones de poder.

Continua llegint

Pluralismo y mito_3/7

  1. El mundo de la vida cotidiana
    [O por qué le resulta difícil al extranjero incorporarse en “nuestro” mundo]

Antes de analizar algunas de las consecuencias de la modernidad, quisiera resaltar las características del mundo de la vida cotidiana donde se sitúan la mayoría de los individuos que viven y “sufren” una situación de pluralismo. A menudo, al no tener presente estas características, el discurso y la acción política no tienen sentido para la mayoría de ciudadanos, y los efectos buscados y pretendidos suelen alejarse mucho de las consecuencias no previstas -ni queridas-, pero bien reales, de la acción política y social. Sigo en esta caracterización la obra de Alfred Schütz.

El mundo de la vida cotidiana significa el mundo intersubjetivo que existe mucho antes de nuestro nacimiento, experimentado e interpretado por otros, nuestros predecesores, como un mundo organizado (y lleno de sentido). Es el objeto de nuestras acciones e interacciones y, si no pasa nada extraordinario, no hay ninguna razón para que sea cuestionado y puesto en duda. Normalmente, nos movemos dentro de él con un motivo claramente pragmático: es el mundo donde debemos actuar para llevar a cabo nuestras acciones.

Continua llegint

Pluralismo y mito_2/7

Repito la primera conclusión y tesis que quiero mantener, porque es fundamental para entender el pluralismo moderno: compartir mitos es la condición de la igualdad social y de la identidad colectiva. El otro, el extranjero, es el que no tiene los mismos mitos que “nosotros”. Este “nosotros”, claro está, tiene diferentes concreciones, en función de si estos mitos que compartimos son familiares, de un grupo o nacionales. También habría que indagar la presencia de mitos transnacionales en la medida que hablamos, por ejemplo, de “nosotros los europeos”.

El compartir mitos, pues, es parte importante de la cohesión social, del sentimiento de comunidad, de la pertenencia al grupo. No compartir los mismos mitos puede ser un impedimento para la comprensión del otro, una dificultad a la hora de ponerse en su lugar. Esta diferencia lleva fácilmente al enfrentamiento, no sólo hay enfrentadas diferentes perspectivas del mundo (diferentes mundos -y estilos- de vida), también se enfrentan, consecuentemente, los principios y los valores en los que se cree, o los derechos que se reclaman como propios (nota 1)

Continua llegint

Pluralismo y mito_1/7

La reflexión que ahora inicio es sociológica y, más concretamente, se quiere inscribir en la perspectiva de la sociología del conocimiento. Buena parte de las tesis que mantendré son tomadas de esta tradición en la que destaca la obra de Peter Berger y Thomas Luckmann La construcción social de la realidad. Un tratado de sociología del conocimiento.

Inscribirse en esta tradición significa, por ejemplo, tener la realidad de la vida cotidiana -una realidad que siempre es compartida con los otros- como el objeto central de la reflexión sociológica. Asimismo, esta tradición supone situar en un lugar fundamental “el hecho de reconocer que todos los universos simbólicos y todas las legitimaciones son productos humanos; que su existencia se basa en la vida de unos individuos concretos y que fuera de estas vidas no tendrían estatus empírico de ningún tipo “(Berger y Luckman, 1988: 181).

Estos son algunos de los supuestos desde donde abordaré el tema del pluralismo contemporáneo y el papel del mito en las sociedades modernas y pluralistas. De hecho, la mayor parte de las sociedades modernas son pluralistas, es decir, comparten un mismo universo central, dado por supuesto como tal, a la vez que hay varios universos parciales que coexisten en estado de acomodación mutua (B y L, 1988: 176). Esta situación, así como la realidad de la vida cotidiana dentro de una sociedad pluralista, está provocada por factores que no son de orden teórico y hace difícil reflexionar sobre el tema desde una perspectiva teórica y filosófica tradicional porque es difícil legitimar teóricamente (en nuestra tradición) una desmonopolización de hecho de la vida y del pensamiento.

La aportación de estas entradas en blog quiere ser modesta y, como he dicho, tendenciosa. Sólo pretendo subrayar algo que no debería de ser nada sorprendente: la importancia del mito en las sociedades humanas. Desde este planteamiento, de raíz bien durkheimiana, propongo que nos acercamos al tema del extranjero -del otro, de la alteridad- como aquel que no comparte los propios mitos, lo que le hace muy difícil ubicarse en el mundo de sentido de la vida cotidiana del individuo ordinario (la idea es de Alfred Schütz).
Continua llegint