Cincuenta sombras de Grey según Eva Illouz

Hace un par de años, la antropóloga Begonya Enguix y yo nos acercamos a la trilogía Cincuenta sombras de Grey con perspectiva antropo-sociológica. El resultado es un artículo (que se publicará en breve en una revista de antropología) que lleva por título “Género, sexualidad y posfeminismo en Cincuenta sobras de Grey”) y un capítulo de libro (que publicará Cambridge Scholars Publishing) que se titula “Love ideals in 50 Shades of Grey”.

El éxito de la trilogía hizo que fueran muchos los investigadores que sintieron interés por el libro. Recientemente, Eva Illouz, Diótima para mi en temas de Amor, ha publicado su particular lectura de Cincuenta sombras de Grey. Aquí os dejo un resumen que como todo resumen solo recoge “mi” mirada y no abarca, ni mucho menos, la riqueza y profundidad del libro.

Illouz, E. (2014) Erotismo de autoayuda. Cincuenta sombras de Grey y el nuevo orden romántico. Buenos Aires: Katz.

 

1. Los best sellers y nuestro inconsciente social

Empieza preguntándose por los supuestos enormes cambios que ha supuesto la modernidad… para indagar en este difícil particular toma dos best sellers como punto de partida: Robison Crusoe y Cicuenta sombras de Grey (tres siglos de diferencia).

Robinson es la historia de un héroe solitario que representa las virtudes de la clase de los comerciantes orientadas al trabajo y el deber…

Cincuenta sobras es la historia de una joven (casi adolescente) y trata de la conquista no de tierras sino de sentimientos… de los peligros de llegar a la edad adulta. Su foco está casi exclusivamente en el amor, la intimidad y el sexo (14)

Representa el triunfo final en la cultura de un punto de vista femenino, preocupado por el amor y la sexualidad, por las emociones, por la posibilidad (o imposibilidad de formar lazos amorosos duraderos con un hombre, y por el entrelazamiento del dolor y el placer en las relaciones sexuales (15)

Los best seller

El valor de un best seller es su capacidad de captar valores y actitudes que, o bien ya son dominantes y están ampliamente institucionalizados, o están suficiente difundidos para que un medio cultural pueda presentarlos como corrientes. (16)

No olvidar que la importancia de los best seller es resultado de la mercantilización de la edición y su énfasis en el mercado (el “negocio” de los libros).

Entre los géneros literarios destacados como género (y como best seller) tenemos la novela romántica. Las cifras revelan un género que ha perfeccionado el arte de ofrecer a sus lectores (la mayoría de género femenino) lo que alimenta sus fantasías (23).

¿Por qué el éxito de algunos textos? (26ss)

El éxito de un texto tiene que ver con las condiciones de recepción, es decir, con los valores, las ideas, las expectativas, las representaciones y las imágenes que las personas desarrollan antes de encontrarse con el texto, y que a veces esas condiciones cambian muy rápido.

Shudson identifica cinco factores para explicar el éxito de una idea:

  1. Recuperabilidad (accesible a las personas)
  2. Fuerza retórica (resulta atractivo )
  3. Resonancia (relevancia para ser público)
  4. Retención institucional (capacidad de alcanzar a muchas personas)
  5. Resolución (capacidad de influencia)

(Cincuenta sombras: su alta recuperabilidad por medio de internet y mecanismos de lectura electrónica; la fuerza retórica de su contenido erótico/pornográfico; y su resonancia con una cultura en la que la sexualidad se ha ido volviendo cada vez más autónoma, un campo de acción independiente que contiene sus normas y sus valores propios. La retención reside en que movilizó muchas organizaciones sociales… Su resolución debe encontrarse en el hecho de que… ha tenido un impacto significativo en la vida sexual de su lectores… (28-29).

Illouz dice que intenta comprender cómo el intenso placer que provoca la lectura de la trilogía resuena con la estructura sociológica de las relaciones de hombres y mujeres hoy (33). Dicho de otro modo: como encaja en las estructuras culturales de países posfeministas en el capitalismo tardío… Entender un relato no es simplemente un proceso cognitivo, sino un difuso y complejo proceso en que usamos la cultura (sus valores, sus historias e ideales) para dar sentido a nuestra propia experiencia. (33). En definitiva, se trata de entender por qué ciertas narraciones son tan “apropiadas” par su sociedad.

La propuesta que se nos hace es entender “las historias populares como códigos de la experiencia social” (tesis defendida en su libro sobre Oprah Winfrey).

Podemos suponer que los best seller codifican condiciones sociales que amenazan la capacidad de los individuos de perseguir algún objetivo central, como la sociedad, la felicidad o la riqueza material (37).

Una segunda hipótesis del libro es que “los textos tiene probabilidades de hacerse muy populares cuando ofrecen resoluciones (simbólicas) a contradicciones sociales… La cultura popular decía (guiaba) cómo se debían de hacer las cosas. En la sociedades modernas esa función de guiar y dar sentido es asumida por la cultura de autoayuda… (que se encuentra en muchos campos y que ha arraigado profundamente en Estados Unidos). (38)

Cincuenta sombras de Grey es una fantasía erótica. La fantasía juega un papel destacado en este proceso:

“La fantasía es no solo una forma de trascender las limitaciones de la realidad sino también una manera de incorporar esa realidad en el gesto mismo de huir de ella (por ejemplo puedo fantasear sobre lastimar a la persona que en realidad deseo)… La fantasía es una mediación entre sistemas diferentes, incluye aquello que niega, y ofrece una transición entre diferentes aspectos de la conciencia…

Cuando decimos que la ficción popular genera fantasías estamos diciendo que al mismo tiempo expresa y rehúye un componente de nuestra realidad social y colectiva. La cultura de autoayuda, por su parte, tiende un puente entre el texto y la realidad a ofrecer recetas, maneras de hacer las cosas. Lo que sostengo aquí es que gran parte de la cultura de las mujeres es una variante de la cultura de autoayuda, un conjunto de instrumentos para guiar a la mente (a través de las revistas femeninas, los manuales de autoayuda, las novelas románticas, los programas de entrevistas), a veces utilizando una guía terapéutica o espiritual, o haciendo que la fantasía siga el modo prescriptivo de la autoayuda.” (41-42)

La literatura popular femenina articula el placer como un traspaso útil de la fantasía a la vida cotidiana. La fantasía produce placer porque borra las carencia y los conflictos simplemente declarando que no existen… (42)

La fantasía que el modo cultural de autoayuda representa, entonces, es la de que el yo se autogenera y se automodela. La autoayuda es una fantasía sobre el yo en movimiento y acción. En el modo cultural de autoayuda la fantasía o ficción proporcionan los instrumentos para controlar y modificar la vida cotidiana.

TESIS: Lo que propone este ensayo es que Cincuenta sombra se Grey propone el BDSM como una fantasía cultural –más que sexual- porque trasciende las tensiones de las relacione sexuales y funciona como una categoría de autoayuda, una receta para una mejor vida sexual y romántica (43).

 

2. Cómo encontrar certeza emocional en un mundo de incertidumbre sexual

Una novela de mujeres. El libro representa las fantasías de muchas mujeres contemporáneas (47) [Se explica qué significa “fantasías de las mujeres” en el contexto de la liberación sexual y los conflictos que ha comportado –desarrollado en ¿Por qué duele el amor?]

“La sexualidad de las mujeres modernas, mucho más que la de los hombres, ha quedado atrapada en las tensiones entre la libertad sexual y la estructura social tradicional de la familia, entre el deseo de placer individual y el deber de atender a las necesidades de una unidad doméstica” (50)

[Hay que tener presente, dice Illouz, que desde una perspectiva sociológica la sexualidad se pregunta por “quién tiene el poder”, “qué papel desempeña el deseo en la subjetividad de cada uno”, “cuál es el marco organizacional adecuado para la sexualidad” o “qué lugar ocupa la sexualidad en la moralidad”…]

La sexualidad moderna contiene elementos esenciales de lo que significa ser persona social:

  1. Importante para entender qué significa “libertad” en la modernidad (formación del yo, lugar de autodescubrimiento y autorrealización, etc.)
  2. Instrumento eficaz para socializar a los individuos incorporándolos en la cultura del consumo, en cuanto requiere una cantidad de prácticas de consumo sin precedentes (el cuerpo se ha hecho público)
  3. Lugar de redefinición del propósito del matrimonio, el amor y la reproducción por medio de conceptos como la igualdad y consentimiento (se trata de un proyecto político y moral, no solo hedonista).

“Al convertirse en sede de la modernidad cultural, la sexualidad pasó a ser también la sede de sus paradojas y aporías características: los encuentros sexuales se regulan por los ideales normativos de la libertad, la autonomía y una relación implícitamente contractual, en la que la libertad de cada uno de los miembros se mantiene siempre implícitamente”. (54)

La sexualidad serial versus el amor monogámico.

Sexualidad recreativa de Ch. Grey. El s. XX ha elevado el placer a la posición de legítimo y proclamado sustituto de la reproducción como meta de la sexualidad…

La masculina fue redefinida como sexualidad serial; es decir, una sexualidad en la que las experiencias sexuales se acumulan… Después de separarse del matrimonio, el sexo siguió su movimiento, separándose de los sentimientos románticos. (56)

Sin embargo la separación del sexo del amor no convierte la sexualidad en una práctica libre de determinaciones sociales… sigue rigiendo la “heteronormatividad” (57)… Christian es un prototipo de lo que podríamos llamar sexualidad recreativa organizada bajo la égida del mercado… (que ha llegado a caracterizar la masculinidad en el s. XX: riqueza, poder social, carácter sexy y potencia sexual).

El libro también plantea una pregunta típica de toda relación: ¿solo sexo o quiere “más”? Los sentimientos parecen una plusvalía del sexo.

La solución del libro es prototípica: “ Lentamente (Christian) se transforma de un sádico en un enamorado romántico, realizando la fantasía profunda de la mujer de ver el temible poder del hombre rendirse a su amor (aunque todavía podemos preguntarnos si en realidad la ama o la acosa, cuestión que la historia –el primer volumen- deja sin resolver) (61)

“Las sociedades capitalistas han exigido a los hombres acumular riqueza y poder; sociológicamente, eso ha distanciado a los hombres del reino femenino de los sentimientos y la domesticidad, dejándolos con menos probabilidades que sus aristocráticas compañeras con mucho más tiempo libre de dedicarse a la autoexpresión poética y emocional (…). Además, como los hombres han adoptado mucho más que las mujeres los modelos culturales de sexualidad serial y recreativa, han llegado a ser emocionalmente mucho más desapegados que las mujeres. Cincuenta sombras de Grey codifica esas tensiones y contradicciones entre la sexualidad recreativa y el amor, entre el poder social del hombre y la esfera de la intimidad y domesticidad de la mujer, y entre el desapego del hombre y el involucramiento de la mujer en el terreno emocional. En la narrativa, esas tensiones son superadas en y por personajes que mezclan atributos de género y son andróginos. Es el juego de los opuestos lo que nos lleva propiamente al reino de la fantasía, definido como una representación que codifica la realidad y al mismo tiempo la niega.” (63)

También el tema de la pérdida de soberanía (el conflicto entre pasión y autonomía –entendida como la conciencia de las condiciones en que uno no renunciaría a la igualdad con otro-) está resuelto en la trilogía.

“Mientras que normalmente la dinámica del deseo se opone a la autonomía (el deseo hace al sujeto vulnerable y dependiente), aquí el deseo solo alimenta el proyecto de autonomía en un movimiento teleológico que termina por reforzar el significado mismo de la heteronormatividad. En realidad, como han sostenido varios estudiosos, el sexo heteronormativo es sexo con un propósito, con una historia, con una meta (matrimonio, amor, vida en común, hijo). Es, en suma, sexo con identidad, opuesto justamente al tipo de sexo que ejemplifica O, que por último busca la disolución del yo” (69)

[O es la protagonista de la novela erótica Historia de O de la escritora francesa Pauline Réage]

Otro elemento problemático en las sociedades modernas, el reconocimiento, está perfectamente tratado y superado en la trilogía de Grey. Son innumerables los ejemplos en los que cada uno cura la inseguridad y la falta de autoestima del otro (72)

“Como lo ilustra Ana, la inseguridad ha llegado a ser un elemento intrínseco a la condición romántica porque en la actualidad los encuentros sexuales están organizados socialmente en la forma de un mercado en el que hombres y mujeres compiten con otros del mismo grupo según varias dimensiones de status, riqueza y educación además de belleza y atractivo” (71).

Ana es una chica del montón que no destaca por ninguna de esas cualidades (como Cualquier Mujer)… y sin embargo es la que Christian elige… “lo que tenemos es una historia de éxito alcanzado mediante el espíritu y el carácter. Esta novela, que contiene tanto material sobre el sexo y la sexualidad, en realidad trata de la victoria del carácter “a la antigua” sobre la belleza y el atractivo sexual” (71).

La fantasía que está realizando la novela, dice Illouz, es la de que nuestros rasgos más corrientes pueden convertirse en nuestro carácter único cuando nuestro valor interior es afirmado a través del amor. El amor nos permite triunfar, por así decirlo, por encima de la competencia con los demás, ser únicos, diferenciados, distintos… Es dudoso que el amor pueda llegar a sustituir plenamente el reconocimiento social, pero ofrece una fuere esperanza de que sea posible (73).

También la trilogía enfrenta y supera con nota el problema de la igualdad (entre los géneros). El feminismo ya no es solo un movimiento político sino un código cultural utilizado en la publicidad, series de televisión, películas y novelas románticas… Cincuenta sombras de Grey no es, ni mucho menos, un libro feminista, pero su estructura narrativa y sus personajes han incorporado conscientemente el código cultural feminista… (y esto sí lo han sabido ver los/las lectoras pese a algunas críticas recibidas) (74).

“En suma, Ana es el modelo de autoafirmación soñado por el feminismo, y es en esa forma que ha sido deliberadamente codificada en la narración” (75)

Ahora bien, “si bien el feminismo ha hecho progresos en el lugar del trabajo (con la demanda de igual paga y representación en los puestos de dirección), en las esferas del consumo y de los medios las mujeres están hoy todavía más sexualizadas, y el control de los hombres se ha profundizado” (75) El resultado ha sido una mayor sexualización de la identidad de la mujer… Es a través del sexo y la sexualidad que se muestra a las mujeres realizando un simulacro de su emancipación. ¿Por qué, entonces, la sexualidad y el deseo han resultado ser terrenos tan difíciles para la igualdad de las mujeres? (75)

Parece ser, según los críticos, “que la igualdad no es muy sexy porque requiere consentimiento, negociación, lo que quiere decir que requiere procedimientos. Los hombres que han aprendido las lecciones del feminismo han perdido franqueza y vigor en el sexo; las mujeres añoran una forma de masculinidad más estilizada, más segura de sí misma y más lúdica. Pero eso no hace más que plantear con más fuerza la pregunta: ¿por qué la masculinidad tradicional sigue provocando placer en la fantasía? En otras palabras ¿por qué algunas fantasías de las mujeres siguen atrapadas en el patriarcado?

  • Los vínculos premodernos eran un sistema feudal (los hombres recibían servicios a cambio de protección). La igualdad produce incertidumbre y ambivalencia
  • El poder como protección crea una dependencia mutua natural y un fuerte adhesivo emocional. La igualdad cuestiona los vínculos
  • Los placeres no negociados generan emociones más espontáneas e inmediatas.

“La feminidad moderna tiene que enfrentar el poder todavía prevaleciente de los hombres, despojados del código feudal de protección que regulaba el estatus inferior de las mujeres. Es por eso que la narrativa de Cincuenta sombras articula una masculinidad arquetípica: de hecho es una masculinidad protectora, que recuerda lo que acabo de llamar masculinidad feudal.” (78-9)

“La actitud masculina que se fantasea aquí y que Christian realiza durante todas las tres novelas consiste en una actitud protectora no contractual acompañada por igualdad moral” (79).

La añoranza por la dominación sexual de los hombres no es añoranza por la dominación en cuanto tal, sino más bien por un modo de relación social en que el amor y la sexualidad no producían ansiedad, negociación e incertidumbre. (80)

El sadomasoquismo como utopía romántica

El masoquismo es una aceptación del dolor y una sumisión voluntaria que choca radicalmente con la definición del yo moderno como dueño de sí mismo, autónomo y hedonista. ¿Por qué, entonces, las mujeres disfrutan leyendo una novela en que se inflige y se acepta dolor voluntariamente?

“… Yo propongo que la relación BDSM entre Ana y Christian funciona, a nivel narrativo, como una resolución de las tensiones inherentes a la heretorosexualidad moderna, que están en gran parte codificadas en el relato. (85-6)

El BDSM ha acompañado el desarrollo del feminismo y el aumento, antes que disminución, de la igualdad de los géneros, lo que hace pensar que el BDSM refleja el viraje de la sexualidad hacia el reino de la política de la identidad basada en una visión de los valores y derechos humanos que corresponde a la autorrealización. (89)

De la confusión de roles a la claridad. La sociedad moderna exige a hombres y mujeres que intercambien sus roles tanto en el terreno del trabajo como en la vida doméstica, que se vuelvan andróginos y que rompan el núcleo de cada una de las sólidas identidades de genero (y esto lo hacen los protagonistas de la novela) (90).

El BDSM, al forjar roles claros no asociados a identidades proporciona la certeza que deriva de los roles ya conocidos sin regresar a la desigualdad de géneros tradicional. Esto porque cualquier desigualdad presente en la relación BDSM es lúdica y no inscrita en una ontología social de los géneros.

Resumiendo: “Una forma de describir nuestra condición romántica es decir que la autonomización de la sexualidad ha hecho que el reino de las interacciones emocionales se vuelva incierto, lleno de ambivalencias acerca de las reglas para negociar el compromiso, el amor y el deseo. (Cincuenta sombras de Grey codifica esa indeterminación)” (94) [Y además el libro está lleno de “consejos” sexuales para que las mujeres, principalmente, aprendan a disfrutar más de su relación sexual… como buen libro de autoayuda]

Conclusión

“Cincuenta sombras de Grey llegó a ser un best seller mundial porque la internet lo puso al alcance de todo el mundo, porque resonaba con una antigua tradición de romance, porque el BDSM, el foco del libro, resuelve simbólicamente muchos de los enigmas de la condición romántica, y finalmente, porque su efecto es performativo, ya que transforma prácticas sexuales y románticas al tiempo que habla de ellas. “ (100)

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