¿Qué es el amor? El amor es una revolución (a dos)

Francesco Alberoni, en su entretenido y sugerente libro Enamoramiento y amor (editado en castellano por la editorial Gedisa), define el enamoramiento —que no el amor— como “el estado naciente de un movimiento colectivo de dos”. Alberoni equipara el enamoramiento a los grandes movimientos colectivos (revoluciones, algarabías, sectas, etc.) a partir de lo que tienen de alegría de vivir, de experiencia de solidaridad, de fuerza de renovación. En definitiva, el enamoramiento es una emoción o un cúmulo de emociones que parecen aumentar la potencia de existir y abrir las puertas del futuro. Si esta revolución personal que llevan a cabo generalmente dos personas sigue adelante y triunfa desemboca en una/la institución que llamamos amor. El amor es la institucionalización (con todo lo que tiene de norma social) de un movimiento “social” de renovación personal, de una revolución en la vida de dos, que conocemos como “enamoramiento”.

La fuerza del enamoramiento (un cúmulo de emociones) radica en la posibilidad que ofrece de empezar, junto a otra persona una vida mejor, con ilusión (esta es buena parte de su fuerza y atractivo). En este proceso “revolucionario” se pone fin a la vida presente (y pasada) y se imagina una vida nueva que promete ser mucho mejor. Aunque no lo dice directamente Alberoni, no podemos olvidar el poder-fuerza de esta promesa-imaginación de un futuro mejor y su capacidad destructiva (de ruptura y muchas veces de aniquilación) respecto del pasado. Se trata de un estado naciente que tiene el poder de deshacer y rehacer el pasado y de abrirse paso a un futuro que siempre se presenta como mejor.

Inteligentemente, Alberoni nos advierte que no todo el mundo está dispuesto a enamorarse y a llevar a cabo semejante revolución. Solo se enamoran los que están dispuestos a hacerlo; mejor, los que están disponibles. Generalmente, los que no están a gusto consigo mismo, los que necesitan –o aspiran a algo que no tienen-, los que viven con tedio el transcurrir cotidiano y los que, claro está, no están enamorados. Dejo que cada uno elabore la lista de los que engrosan las filas de los enamoradizos o dispuestos a enamorarse.

A pesar de que quien está dispuesto y busca el amor movido por la esperanza tiene muchas posibilidades de encontrarlo, no basta con quererlo para ser atravesado por las flechas de Cupido. Debe darse el encuentro, y hay a quien le transcurre la vida esperando semejante “dicha”. A buen seguro que la comunicación electrónica está jugando a favor de los así dispuestos y abriendo el horizonte de oportunidades y dianas para las flechas del Amor.

La idea de ver en el proceso del enamoramiento-amor una fuerza revolucionaria, siempre me ha parecido atractiva. Permite entender por qué el amor o el querer sentirse enamorado resulta tan atractivo para mucha gente. No se trata solo de que el proceso amoroso pueda abrir un mundo de experiencias para la mayoría de la gente (la seducción, el erotismo, el sexo) y de que entrar en la intimidad (en la subjetividad, en el cuerpo y en la vida) de otra persona sea atractivo , dimensiones que sin duda le hacen deseable, sino que además en su promesa de abrirnos a un mundo mejor, a una posible nueva vida, nos hace capaces, intrépidos incluso, para romper con la que supuestamente no nos gusta o nos insatisface. Un campo de experiencias para el yo (valioso especialmente para el adolescente), una promesa de sentido, una fuerza para cambiar. En esto consiste (dejaré de lado lo problemático del concepto) el atractivo y la fuerza de una revolución.

El joven para quien su vida se centra en experimentar las posibilidades de su subjetividad y en mantener abiertas esas posibilidades y al que la sociedad alaba y premia por disfrutar y mantener esa “posibilidad” abierta (y que muchos adultos envidian, emulan o añoran, sin comprometerse con su vida social y política –volveré sobre estos temas a partir de las reflexiones del maestro Javier Gomá-) tiene en el amor un íntimo e incondicional aliado. Y para todos aquellos para quienes el normal vivir cotidiano resulta un hastío insoportable, o han tenido encuentros desgraciados (al pensar en el amor en términos románticos), también para ellos la revolución del amor, el enamoramiento, les susurra al oído promesas de redención.

¡Ay, tal vez es el mismo mal que los dioses dejaron escondido en el regalo de Pandora!

Anuncis

One thought on “¿Qué es el amor? El amor es una revolución (a dos)

  1. Retroenllaç: L’amor, l’estiu i els divorcis | CESC_Blog de Francesc Núñez Mosteo

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s